Los cambios tecnológicos en la era de la información o también llamada era postindustrial y, en especial, en nuestra sociedad colombiana, se pueden identificar de manera particular en las comunicaciones. El desarrollo de la telefonía celular y el Internet con los medios que éste ofrece (correo electrónico, chat, comunicación telefónica con video, transacciones en línea, las redes sociales, entre otros) están al alcance de un grupo importante de la población. Ya es posible adquirir productos, pagar los servicios públicos y la seguridad social, realizar transferencias bancarias, trámites con entidades del Estado, educarse, relacionarse con otras personas, entre otros, sin moverse casa.
Esto representa enormes cambios para la sociedad, principalmente porque se van virtualizando cada vez más los procesos sociales, el intercambio cara a cara se reduce, el sedentarismo está llegando a su máxima expresión, la actividad física ya no es el resultado de la actividad cotidiana sino que se ha convertido en una actividad en sí misma e indispensable para mantener la salud humana. Y lo más importante, se requiere como nunca de un constante aprendizaje, del desarrollo permanente de las capacidades humanas en la adaptación a estas nuevas tecnologías, y de la creciente necesidad de manejar sus herramientas para llevar a cabo tales procesos y hacer parte de la nueva sociedad.
Este último aspecto, deja una gran preocupación en relación con quienes que no tienen la posibilidad de acceder a las NTIC, bien sea porque no cuentan con los recursos para adquirirlas, o porque no tienen las capacidades o actitudes necesarias para aprender a usarlas y participar constantemente en los cambios asociados con éstas. Al respecto, vale la pena mencionar que un grueso de la población en nuestro País no cuenta con esas recursos o capacidades, por ejemplo: no tienen los niveles educativos mínimos –analfabetismo-, se encuentran muy aislados geográficamente -aunque el Gobierno Nacional viene realizando importantes esfuerzos por incrementar la cobertura en regiones apartadas-, no cuentan con los recursos para adquirir un computador, un celular, pagar el servicio de Internet, entre otros.
No necesariamente las NTIC están llegando a todo el mundo, no necesariamente podemos hablar de un planeta globalizado e interconectado, tal vez "algunos sectores sociales y económicos". La brecha digital existe y el desarrollo creciente de estas tecnologías puede hacer que esta brecha sea cada vez más difícil de cerrar si no se realizan mayores esfuerzos al respecto.
Si pensamos que actualmente persisten la hambruna y la miseria, tal vez nos sea difícil creer en una equidad digital; sin embargo, las NTIC podrían contribuir a cerrar esas otras brechas, porque facilitan el intercambio de experiencias y conocimientos, nos abre las mentes, nos muestra el mundo más allá de nuestras fronteras, nos acerca más a otras culturas y modos de vivir, nos muestra la realidad de lo que ocurre en muchas otras partes, y sobre todo, nos pone los pies sobre la tierra y nos ofrece posibilidades para unir esfuerzos desde diferentes lugares para trabajar por otros!